Hipócrita lectora

Blog de Sonia García López

El progreso es un tren en una vía muerta (CC1682, David Reznak, 2016)

CC1682-4

Durante el siglo XIX el tren encarnó la metáfora del progreso: acortó las distancias -introduciendo con ello una nueva experiencia, más acelerada, de la temporalidad- y sirvió para potenciar y desarrollar las comunicaciones y el comercio por vía terrestre. En cierto modo, anticipó, la experiencia cinematográfica al aunar el estatismo del pasajero en su correspondiente asiento y la contemplación del paisaje en movimiento a través de las ventanillas. Los trenes fueron, también, instrumentos de dominación a través de los que las potencias imperiales llegaron a rincones ignotos de Asia y África, saquearon sus recursos naturales y tesoros artísticos, aniquilaron a un gran número de seres humanos y regresaron a Europa.

CC1682 es el número de matrícula de una herrumbrosa locomotora eléctrica que David Reznak fotografía en Malí en una vía muerta y que, durante el desarrollo del documental, aparece flamante en unas fotografías de archivo, cuando el ferrocarril encarnaba una promesa de modernización para un país liberado del yugo colonial pocos años atrás. En la huella que han dejado el tiempo y el abandono en ese vagón de tren se cifra el fracaso del proyecto descolonizador algo más de cincuenta años después de la declaración de independencia del país africano. CC1682 es, también, el título de un documental que se acerca sin dramatismo, sin idealización, sin exotismo y sin paternalismo a la realidad contemporánea de un país donde el progreso es un tren en una vía muerta y en el que, sin embargo, todavía hay lugar para el entusiasmo.

La mirada de Reznak -quien ya interpelara bellamente a la otredad en La Osa Mayor menos dos (2006)- posee la humildad del viajero que, sabiendo que no podría pasar desapercibido, desea hermanarse con el espacio que habita transitoriamente; no aspira a formular verdades empíricas, pero no renuncia tampoco a tomar una posición, y lo hace optando por dejar que otros cuenten la historia según les fue: “la historia de África se transmite oralmente”, nos dirá un personaje. “Cada uno tiene su historia, depende de quien la cuente. Yo tuve la suerte de aprender la nuestra en el colegio, pero también la escuché de los mayores, de los sabios, a los que iba a visitar y les ofrecía presentes”.

Texto publicado con motivo del estreno de CC1682 en Cineteca Madrid.

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Esta entrada fue publicada en 12 de julio de 2018 por en ESCRITOS Y ENSAYOS, Uncategorized y etiquetada con , , , , .
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