Hipócrita lectora

Blog de Sonia García López

¿Qué harías por amor?


En los tiempos del “amor líquido” predicado por Zigmunt Bautman, cuando la precariedad de las relaciones se parece a un lago cubierto por una fina capa de hielo sobre cuya superficie, a riesgo de perecer, hay que deslizarse a toda velocidad, la vida de Genesis y Lady Jaye tiene algo de épica romántica, como de otro siglo. Cuando un modo de vida como este adquiere plena autoconciencia, entra en la categoría del arte. Y cuando hunde sus raíces en el que tal vez haya sido uno de los movimientos artísticos y musicales más radicales del siglo XX, el punk, se escucha un clamor revolucionario. Todo ello ha sido captado por Marie Losier con una pequeña cámara Bolex de 16 mm. Tan pequeña, que se funde con el cuerpo de quien filma, incorporando sus más leves movimientos y el ritmo de su respiración.

Si el auténtico performer es aquel que lleva el vínculo entre la vida y el arte hasta sus últimas consecuencias a través de la representación, Genesis P-Orridge convierte ese vínculo en un modo de vida en el que los límites han sido borrados o, mejor dicho, cuestionados de manera rotunda. Su proyecto Pandrogyne es, al mismo tiempo, una manifestación artística y una declaración de amor que ha llevado al líder de Pschychic TV a liberarse de las ataduras corporales para convertirse en el fiel reflejo de su amada, Lady Jaye, creando un juego de espejos sublime y grotesco, bisturí mediante. Tras sucesivas operaciones de cirugía plástica y cambio de sexo, Genesis y Lady Jaye cumplieron su sueño de encontrar, al mirarse en el otro, el reflejo de su ser.

Marie Losier, que ha realizado retratos filmados de directores de vanguardia, músicos y compositores como Mike y George Kuchar, Guy Maddin o Tony Conrad, siguió de cerca a Genesis y Lady Jaye con esa pequeña cámara que le hacía ganar flexibilidad, libertad de movimientos y capacidad de improvisación sin que por ello su intervención en la vida de los protagonistas pasara desapercibida para ellos o para el espectador. Como relata Genesis, ella “te hacía vestir los más ridículos disfraces y hacer cosas raras delante de la cámara. Al tiempo que lo hacía, yo pensaba: ¿qué demonios tiene que ver esto con mi vida? Pero al ver el resultado final, era como si Fellini hubiera llegado al documental”. Y es que, lejos de las convenciones del documental expositivo, Losier privilegia el punto de vista subjetivo a la hora de dar cuenta de la gran complejidad que rodea a la personalidad de Genesis: “No soy una mera participante, sino una persona completamente comprometida e inspirada por lo que sucede delante de la cámara”. Elijo capturar la esencia de mis temas desde multitud de ángulos, destapando diversas capas de la realidad en un esfuerzo por revelar algo inesperado. Por eso, para mí, la ficción y la fantasía se han convertido en parte integral de lo que hago”.

Texto publicado con motivo de la proyección de The Ballad of Genesis and Lady Jaye en Cineteca Matadero.

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Esta entrada fue publicada en 14 de agosto de 2012 por en ESCRITOS Y ENSAYOS y etiquetada con , , , , , .
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