Hipócrita lectora

Blog de Sonia García López

Vittorio de Seta

“Había oído hablar de los documentales de De Seta del mismo modo en que se habla de los lugares legendarios: algunos los habían visto, pero nadie sabía dónde. El propio De Seta era una figura legendaria y misteriosa”. Así se expresaba Martin Scorsese cuando, en el año 2005, el festival de cine de Tribeca, en Nueva York, le invitó a presentar la obra del director italiano. Dos años antes, Scorsese había recibido por su sesenta cumpleaños un inolvidable regalo de parte de los productores de Il mio viaggio in Italia: la copia en 35 milímetros de los documentales dirigidos por Vittorio De Seta entre 1954 y 1959.

Desde ese momento, el director italoamericano se convirtió en el máximo valedor del cine del maestro italiano, que fue objeto de una retrospectiva en el MoMA en 2006 y desde entonces ha ido siendo recuperado tímidamente por algunos festivales y filmotecas americanos y europeos.

Con todo, De Seta sigue siendo un director relativamente desconocido fuera de Italia. Tal vez porque la historia del cine ha preferido recordar el deslumbramiento que vivió Europa a finales de los cincuenta ante la modernidad cinematográfica, encarnada por Jean-Luc Godard y Louis Malle en Francia, por Ingmar Bergman en Suecia o Pier Paolo Pasolini en Italia, frente a una mirada que se posa sobre un mundo abocado a la desaparición. O, quizás, porque el documental ha estado hasta hace muy poco relegado de la historia general del cine. Tal vez por ambos motivos.

Vittorio De Seta nació en el seno de una familia noble de Calabria en Palermo, Sicilia, en 1923 y pertenece a una generación que en la Italia de los cincuenta asistió a la desaparición de una tradición secular en aras de una modernización que, contra los deseos de intelectuales y cineastas de la época, como el propio Pasolini, se materializó en desarrollo sin progreso.

Los documentales de Vittorio De Seta tienen por protagonistas a los habitantes de las remotas aldeas de Calabria, Cerdeña y de su Sicilia natal, pastores, campesinos, pescadores… y bandidos. Una comunidad y un modo de existencia apegados a la tierra y al mar, fundidos orgánicamente con el reino animal, vegetal y mineral en un entorno en el que la vida y la muerte coexisten de manera natural. Un universo que necesariamente habría de desaparecer para que los paisajes urbanos, la edificación descontrolada, que retrata, por ejemplo, Antonioni en su Trilogía de la incomunicación, fueran posibles.

Pero la mirada de De Seta sobre ellos, sobre sus tradiciones y sus costumbres, también se distancia del academicismo de la etnografía tradicional, porque es telúrica, material y terrena. Como se ha dicho en alguna ocasión, De Seta es un antropólogo que se expresa como poeta. Y si bien en películas posteriores, como Banditi a Orgosolo (1961) o Diario di un maestro (1973), habría de explorar los límites del documental desde el punto de vista de la puesta en escena, la interpretación y la intervención del narrador, en los documentales realizados en Sicilia y Cerdeña elimina el comentario (que se asociaba con el punto de vista del director) para hacer que los personajes sean protagonistas. Son sus voces y sus dialectos, sus canciones, sus sonidos y sus ruidos lo que oímos. Para proporcionar un marco visual que esté a la altura del potente universo sonoro que encontramos en Lu tempo di li pisci spata (1954), en Contadini del mare (1956) o Pastori a Orgosolo (1958), el director opta por alejarse del blanco y negro característico del neorrealismo, al que, sin duda, le unen determinados vínculos, y filma todas sus piezas en Technicolor y, en la mayor parte de los casos, también en Cinemascope.

Roberto Saviano, que dice haber aprendido de De Seta a combatir el mal con el arte, ha visto en las técnicas del director un deseo de no renunciar a la belleza y al mismo tiempo mantenerse fiel a la mirada documental: “Entra en las cosas que cuenta no como el turista intelectual que quiere pasear por poco tiempo en un territorio desconocido, sino como alguien que se lanza a contar aquello que siente como propio” .

Texto publicado en el Catálogo de Documenta Madrid `11 con motivo del ciclo Nombres propios: Homenaje a Vittorio de Seta.

English version at Documenta Madrid `11 Catalog.

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Esta entrada fue publicada en 1 de agosto de 2012 por en ESCRITOS Y ENSAYOS y etiquetada con , , , .
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