Hipócrita lectora

Blog de Sonia García López

¿Por qué hacer cine?

Pocos cineastas han cuestionado de manera tan radical como Jafar Panahi la fascinante máquina de relatos que es el cine para, una vez desenmascarado el artificio, dejar al espectador irremediablemente subyugado por la belleza de la verdad, pertrechada con un envoltorio totalmente nuevo y reluciente. Así sucede en El espejo (1997), cuando la pequeña Mina mira a cámara, se quita el pañuelo que usa a modo de cabestrillo y el yeso de su brazo escayolado, así como el hiyab que le cubre la cabeza, abandonando a su personaje en medio de la ficción. Mina Mohammad Khani está cansada de actuar y decidida a marcharse a casa. Es preciso saber algo sobre la libertad para filmar una escena como esta.

Una manía que le ha valido a Jafar Panahi una condena de seis años de cárcel y 20 de prohibición a ejercer su oficio. Todo empezó tras las fraudulentas elecciones presidenciales de 2009, cuando, tras manifestar públicamente su apoyo al líder de la oposición, Mir Hosein Musaví, el director de El círculo (2000) fue acusado de conspiración y arrestado en su domicilio bajo la prohibición expresa de escribir o filmar películas. Y lo que tal vez comenzó como un juego o un intento de combatir el aburrimiento usando la videocámara de su teléfono inteligente, fue convirtiéndose en un desafío temerario, en un terrible acto de desobediencia civil, en una película: In film nist. Claro que la película de Panahi no es una película. Se supone que no ha sido pensada, ni escrita, ni actuada ni filmada. Se supone, también, que no ha sido almacenada en un pendrive y no ha salido clandestinamente de Irán, oculta dentro de una tarta, hasta llegar a París y de allí al festival de Cannes, donde se supone que no ha sido estrenada. Examinemos al agente subversivo.

In film nist es la crónica de un día en la vida de Jafar Panahi mientras cumple arresto domiciliario, a la espera del veredicto de la Corte de apelación. Se filma recibiendo llamadas de su abogada, de su esposa, de algún amigo. Le da de comer a una preciosa iguana, tan desquiciada como él entre sus cuatro paredes. Y, de repente, decide romper la baraja, abandonar a este personaje que espera. Con la ayuda de Mojtaba Mirtahmasb (divertido al principio, perplejo ante la audacia de su amigo después; posteriormente condenado a prisión por su propia audacia) se dispone a “imaginar” ante la cámara la película que estaba preparando cuando fue arrestado. Pronto descarta su propósito: ¿por qué hacer cine si las películas pueden ser contadas?, se pregunta, abatido, el cineasta. Y vuelve a la carga. In film nist es la respuesta a esa pregunta.

Texto publicado con motivo del estreno de This is not a film en Cineteca Matadero

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Esta entrada fue publicada en 31 de julio de 2012 por en ESCRITOS Y ENSAYOS y etiquetada con , , , , , .
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